SpaceX explora el megaproyecto de semiconductores ‘Terafab’ de 119 mil millones de dólares en Texas
La SpaceX de Elon Musk está considerando una instalación de fabricación de semiconductores y computación avanzada en Texas, desarrollada en múltiples fases, que podría llegar a costar hasta 119 mil millones de dólares, con el objetivo de asegurar el suministro de chips para xAI, Tesla y centros de datos basados en el espacio.

SpaceX está considerando uno de los proyectos de fabricación de semiconductores más ambiciosos en la historia reciente de Estados Unidos: una propuesta de “instalación de fabricación de semiconductores y computación avanzada, de próxima generación, integrada verticalmente y en múltiples fases” en Texas que podría llegar a costar hasta 119 mil millones de dólares.
Según una propuesta presentada en el condado de Grimes, Texas, la empresa podría invertir inicialmente alrededor de 55 mil millones de dólares, con un gasto total que potencialmente alcanzaría los 119 mil millones con el tiempo. El proyecto, denominado Terafab, estaría diseñado para asegurar el suministro de chips a largo plazo para el ecosistema en expansión de empresas de Elon Musk, incluyendo xAI, Tesla y la propia SpaceX.
Integración vertical para IA y robótica
Musk ha argumentado que los fabricantes actuales de semiconductores no pueden satisfacer la creciente demanda de chips avanzados necesarios para impulsar modelos de inteligencia artificial, vehículos autónomos, sistemas robóticos e infraestructura satelital. En comentarios públicos, ha presentado Terafab como una necesidad estratégica: sin acceso garantizado a chips de última generación, sus empresas corren el riesgo de enfrentar cuellos de botella en el entrenamiento y despliegue de IA.
Según informes, la instalación propuesta implicaría colaboración con Intel y podría producir semiconductores para servidores de IA, los vehículos autónomos y plataformas robóticas de Tesla, satélites e incluso los planes a largo plazo de SpaceX para centros de datos espaciales. Musk ha afirmado anteriormente que la instalación podría eventualmente fabricar suficientes chips para respaldar un teravatio de potencia de cómputo al año, una cifra enorme que subraya la magnitud de sus ambiciones en IA.
Impulsando las demandas de cómputo de xAI
El momento de la propuesta coincide con el impulso de Musk para expandir rápidamente xAI, la empresa de inteligencia artificial detrás de la serie de modelos Grok. A medida que el entrenamiento de modelos de IA se vuelve exponencialmente más intensivo en cómputo, el acceso a chips avanzados se ha convertido en un cuello de botella estratégico en toda la industria. Empresas como OpenAI, Google, Microsoft y Meta están invirtiendo miles de millones en silicio personalizado e infraestructura de centros de datos para asegurar el suministro y optimizar el rendimiento.
Musk también ha planteado la idea de construir centros de datos en el espacio, aprovechando las capacidades de lanzamiento y las redes satelitales de SpaceX. En ese contexto, Terafab podría servir como una columna vertebral de hardware integrada verticalmente, produciendo chips optimizados tanto para infraestructura de cómputo terrestre como orbital.
Texas, pero no exclusivamente
Aunque la presentación en el condado de Grimes señala a Texas como un sitio potencial, Musk ha indicado que se están considerando múltiples ubicaciones. Texas ya alberga operaciones significativas tanto de SpaceX como de Tesla, lo que lo convierte en un candidato lógico para una planta de fabricación a gran escala. Sin embargo, las fábricas de semiconductores requieren abundantes recursos de agua, energía, mano de obra y cadena de suministro, y la selección del sitio podría depender de incentivos, infraestructura y condiciones regulatorias.
¿Un nuevo actor en la fabricación avanzada?
Si se concreta, Terafab marcaría una expansión drástica de la huella industrial de SpaceX más allá del sector aeroespacial hacia la fabricación de semiconductores, una de las industrias más intensivas en capital y técnicamente exigentes del mundo. También señalaría un cambio más profundo hacia la integración vertical en la era de la IA, a medida que las empresas buscan un mayor control sobre las cadenas de suministro de hardware en medio de tensiones geopolíticas y una demanda en aumento.
Por ahora, el proyecto permanece en etapa de propuesta. Pero incluso como posibilidad, Terafab destaca la magnitud de la infraestructura de cómputo necesaria para competir en la frontera de la IA, y hasta dónde podrían llegar los líderes tecnológicos para asegurarla.